Las mismas reglas de prioridad de siempre (paréntesis y corchetes, × y ÷, + y −), pero ahora hay que vigilar los signos. Orden de limpieza: de dentro hacia fuera — primero los paréntesis () más interiores, luego los corchetes [] exteriores. Un signo menos delante de cualquiera de ellos cambia todos los signos de dentro.